Aborto
Desde que tengo memoria, la mayor parte de los medios de comunicación (lamentablemente, la que es formadora de opinión) se ha obstinado en plantear la cuestión del aborto de la siguiente forma: “Se está a favor del aborto o se está en contra del aborto”. ¿Cómo alguien puede estar a favor del aborto? ¿Me están cargando? El aborto es una operación traumática para la mujer, al menos desde el punto de vista psicológico, ni hablar de las posibles consecuencias físicas. Es una decisión que a la más radical de las feministas le traería seguramente varias noches sin dormir. Nadie puede estar a favor del aborto, es como decir “estoy a favor de la amputación de los miembros inferiores”. “¿Está usted de acuerdo con que se amputen las piernas de las personas?” “No, de ninguna manera.” Pero... “¿y si la pierna de la persona está engangrenada?”. “No, tampoco, mi religión no me lo permite.” De la misma manera, exactamente de la misma manera que una persona tiene derecho, y la ley la ampara, a que en caso de enfermedad le pueda ser realizada una amputación de un miembro, más allá de las creencias de tal o cual religión, la cuestión de fondo es si debe ser despenalizada y posteriormente legalizada dicha operación, no si estamos a favor o en contra de la misma.¿Por qué será que los conservadores católicos, la derecha, los macristas o como se llamen siempre la tienen más fácil a la hora de comunicar las ideas? ¿Será que en un pueblo semianalfabeto vender falacias es más sencillo que vender celulares? Quizá lo sea, pero aun así, aunque cueste un poquito más y no sirva a los intereses de ningún holding empresarial, siempre es posible mantener la lucha.
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