domingo, 14 de noviembre de 2010

La Fábula de Tito, con moraleja


Carlitos le tenía las bolas llena' a todo lo' pibe del barrio ahi en los suburbios de Grecia con sus cuentitos sobre los animalitos. Que La zorrra y las uvas, el sapo y el alacrán y la vizcacha y el chivito, por mencionar algunos de sus relatos. Caía todas las tardes a la esquina, donde ranchaban lo' guacho ahi frente al kioskito de chola y en lugar de pagar una fresca o prender un fasito, empezaba así con aires de sabiondo a relatar sus historias, siempre con su túnica impecable.
No le pegaban mucho, pero se comía algunas gastadas de vez en cuando. Lo' pibe' le decían: "Eh, so' poeta vo'? Jajaja" Y así fué que de tanto preguntarle: "Eh so' poeta vo?'" le quedó Esopo.

Si no querés que te cambien de nombre, invitá una birra de vez en cuando.

1 comentario:

Jorge López dijo...

Buenisimo. Igual, con esos amigos tubo surte de que no le quedara Esobo