Me acuerdo una tarde de visita a la abuela Adela. Estábamos en el patio de su casa conversando y tomando unos mates. En un momento para la pelota y me dice:
-Eh Alejito, qué es eso que estudias vos?.
-Se llama Física la carrera... -le dije
-Ah mirá vos! Y para que sirve eso?.- Me respondió
En ese momento me puse a pensar cómo responderle de una manera sencilla. Recordé esos almanaques que año tras año le regala González, el del almacén y pensé en los ciclos de la luna: cuarto menguante, cuarto creciente, luna llena y luna nueva que vienen dibujados en cada hojita de cada mes.
-¿Viste abuela que en los almanaques te dice cuando va a haber luna llena y eso? Bueno, la Física sirve para saber eso y cuándo va a haber un eclipse, entre otras cosas.
-Ah mirá vos. Y decime nene, porque yo desde chiquita siempre quise saber...
La mirada y la expresión en su cara, el brillo que le apareció en los ojos, parecía que volvía a ser chiquita.
-¿Alguna vez se va a poder viajar al sol?
-Por el momento no abuela, no descarto que sí se pueda en el futuro. El tema es que en el Sol hace muchisimo calor viste? Y los materiales que hay hoy en día no soportarían tanta temperatura y se derretirían con los astronautas adentro.
-Ah pero... Y si van al amanecer cuando todavía el Sol está tibiecito?- me retrucó.
En el momento me sonreí, sentí mucha ternura por una pregunta tan inocente. Primero pensé en que no se me hubiera ocurrido que alguien piense que el sol se empieza a prender y se termina apagando cada día. Pero entendí que estaba muy equivocado. ¿Acaso los egipcios con toda su ciencia de la construcción, la matemática y la filosofía no concebían el día y la noche como la pelea entre Horus y Seth o algo así?
Pensé en lo complicado que sería demostrarle a alguien, en base a ideas y teorías científicas, que en realidad el Sol está, mas o menos, siempre a la misma temperatura y que es la rotación de la Tierra la que nos hace percibir la variación de temperatura.
La cantidad de cosas que mi abuela debería creerme para aceptar la explicación que le dí seguro superarían todas sus creencias religiosas, paganas y sus supersticiones.
A veces pienso en qué rustica que es la ciencia de la educación, las técnicas para enseñar quedan inutilizadas cuando nos movemos un poquito del sistema de enseñanza formal.
¿Se puede considerar viajar al sol al amanecer cuando está tibiecito como punto de partida para seguir fomentando preguntas? ¿Y cuando fueron a la Luna era luna llena porque sino iban a encontrar media luna nomas, o quizás nada?
Me pregunto si esa curiosidad por saber, que al día de hoy mantiene mi abuela, tendrá algo que ver con haber ido sólo hasta 3er grado.

2 comentarios:
¡¡¡ me encantóo!!! aguante la abue !!!
Gracias!
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